Casi todos los propietarios aprenden a base de errores. Puedes ahorrártelos.
- Poner el precio por sentimiento: "mi piso vale más". Usa comparables.
- No hacer inventario ni fotos: luego no puedes demostrar nada.
- Elegir por simpatía sin comprobar ingresos.
- Usar un contrato descargado sin revisar.
- No depositar la fianza en tu comunidad.
- Pedir más garantías de las permitidas: hasta dos meses de garantía adicional en vivienda habitual.
- Cobrar gastos de agencia al inquilino: desde 2023 los paga el propietario.
- Entrar en el piso sin permiso: es el domicilio del inquilino.
- No declarar el alquiler o no aplicar las reducciones.
- No prever impagos: sin seguro ni garantía, un impago puede costar meses de renta y gastos judiciales.
Lo que sí funciona
- Un proceso ordenado: cómo poner tu piso en alquiler paso a paso.
- Buena comunicación.
- Una garantía de cobro.