Necesitas información para decidir, pero hay límites legales: protección de datos y no discriminación.
Preguntas útiles y razonables
- ¿Cuántas personas vivirán en el piso?
- ¿Cuál es tu situación laboral? ¿Qué antigüedad tienes en el empleo?
- ¿Cuáles son tus ingresos netos mensuales aproximados?
- ¿Por qué te mudas? ¿Cuándo quieres entrar?
- ¿Tienes mascotas?
- ¿Podemos hablar con tu casero anterior?
Documentación que es razonable pedir
- DNI o NIE.
- Últimas nóminas o declaración de la renta.
- Contrato de trabajo o alta de autónomo.
Pide solo lo necesario y guárdalo de forma segura. Borra la documentación de quien no elijas.
Lo que no debes preguntar
- Religión, ideología, orientación sexual u origen.
- Planes de embarazo.
- Datos de salud.
Criterio práctico
Una referencia habitual es que la renta no supere el 30–35 % de los ingresos netos del hogar. Ver cómo elegir un buen inquilino.