- Duración de un año "sin prórroga" en vivienda habitual: la LAU permite al inquilino llegar a 5 años (7 si el propietario es empresa).
- Garantías por encima del límite: en vivienda habitual, fianza de un mes y garantía adicional de hasta dos.
- Gastos de gestión al inquilino: desde la Ley 12/2023, a cargo del propietario.
- Cláusula de necesidad mal redactada: debe constar en el contrato para poder recuperar la vivienda en los términos del artículo 9.
- Actualización por IPC en contratos recientes sin tener en cuenta el límite del índice vigente.
- Temporada sin causa: un contrato de temporada sin necesidad temporal real puede recalificarse.
- Renuncias a derechos irrenunciables: son nulas y restan credibilidad al contrato.
Revisa tu plantilla al menos una vez al año, y siempre que cambie la normativa.
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