Como propietario sigues siendo miembro de la comunidad, aunque no vivas allí.
Antes de que entre el inquilino
- Entrega las normas de la comunidad con el contrato.
- Informa al administrador de quién vivirá en el piso.
Durante el contrato
- Pide a la comunidad que te avise a ti de cualquier problema.
- Transmite las quejas al inquilino con hechos y sin juicios.
- Paga las cuotas y derramas a tiempo: son del propietario salvo pacto.
Si hay un conflicto serio
Las actividades molestas pueden acabar en acciones de la comunidad contra el ocupante y en la resolución del contrato. Documenta y busca primero una solución hablada.
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